jueves, 5 de febrero de 2009

Se está muriendo gente que antes no se moría *


La señora que vendía quesos ha muerto. No era más señora que otras, ni sus quesos mejores quesos. Era simplemente la señora que vendía quesos de puerta en puerta. A veces vendía flores. Pero casi siempre quesos. De su cabello escarlata descendían dos trenzas. Amarradas entre ellas de lejos.

Yo abría la puerta. Ahí estaba con su mirada buena. En el fondo los cerros, más allá el cielo a medias celeste y a medias azul, pero siempre entero. En el fondo, el nevado medio blanco, medio triste, medio serio. En sus manos arrugadas, los quesos.

Ahora abro la puerta y no está la señora que vendía los quesos. Tampoco está el nevado. Ni los cerros. Ni el cielo entero.

* El título corresponde a una frase expresada por el genial y desaparecido John Updike.

18 comentarios:

Ki dijo...

Es increíble como personas que vemos y saludamos casi todos los días, al fallecer nos dejan tan vacios por momentos... aun así, no los conozcamos tanto. Las muertes de personas cercanas o lejanas siempre dejan para la reflexión. La suerte que tenemos aun de vivir, y que debemos aprovecharlo cada día...

Saludos Leonardo

Anónimo dijo...

Me han contado que estás en Lima, my virtual boyfriend está en Lima y ni siquiera concerta cita.
Seguro ya viste a la Milogros.

maria trespatines

Inz (né) dijo...

por qué tuviste que tocar nervio?


y si. maría.. ya la vió (creo).

Pequitas dijo...

me pasó lo mismo con la señora que vendía humitas pero ésta era una joven mujer que me llevaba mi plato favorito a la puerta de mi casa cada verano, de un año para otro ya no estaba y su hijo siguió con su labor... se le apagó la luz a la señora y a mi las humitas ya no me gustaron... (como q me desvié del tema :s)

mejor digo lo mismo que Ki suena menos cruel.
:p

iziar leugers dijo...

oye, que triste! no estes triste porfas.

Anónimo dijo...

No esta trizte cojuda, esta cojo

Libelula dijo...

Es que nuestro planeta, no era tan nuestro, era solo un planeta, y las Sra. que vendia quesos, seguramente queria vender otra cosa.
Solemos adueñardos de todo.
hasta de nuestro cuerpo.
pobre de nosotros ultra nosotros.

Fermín Gámez dijo...

También creo que es genial la frase de Updike.

Cada día que vivimos nos acercamos por desgracia al momento en que solemos decir algo así. Y de repente nos encontramos ante el vacío incluso de personas que pasaban por nuestro lado, que no eran ni familiares y a lo mejor ni siquiera nuestros amigos, y en el fondo, con su marcha, parece que desplazan una parte del puzzle en que vivimos.

verdemundo dijo...

Ki, que buena reflexión, un saludo brother.

Maria trespatines, (virtual girlfriend) estoy en Lima pero totalmente inmovilizado. A Milagros no la he visto, y creo que ahora tampoco quiero verla.

Inz, no vimos a Milagros sino a Mara... atento pe varón.

Pequitas, Kike se parece a Renato (del blog Busco Novia) ahora que veo bien la foto... ojalá que corra la misma suerte.

Iziar, una dosis de tristeza para amainar el alma de vez en cuando...

Anónimo que detesto, este blog es sin censura cuando los adjetivos van dirigidos a mí. No te metas con las personas que dejan sus comentarios, discrepar se puede, pero no así. A Iziar le tengo un gran aprecio y sus visitas son siempre bienvenidas e incluso esperadas.

Libelula, esa señora me vendía un paisaje real.

Fermín, porque llevan en su partida, quizás, trozos de nosotros mismos.

Libelula dijo...

Wow! que especial que era esa Señora entonces.
bsotes

Anónimo dijo...

La claridad fue increscendo, el redoble de la imagen, interesante. Me parece que el final pudo ser más contrastante.

Pedro C.

Anónimo dijo...

Por los comentarios entiendo que estás en Lima... espero que te recuperes y te quedes un tiempo....
tu poema me gustó mucho, es poema no? es un poco triste pero muy bonito.

Rocio

VeRoNiKa ♫ VeCa ♪ LiFe dijo...

Dicen que Todas Las personas que llegamos a conocer por mas que sea por dos segundos nos dejan siempre una ensenanza o nos hacen recordar siempre algo. Lamentablemente este es el transcurso d todo ser vivimos y tenemos que llegar a nuestro fin algun dia. Muy bueno lo que escribiste. Yo conoci a alguien que cuando veia por las tardes y tomaba mate con ella me olia siemrpe a rosas (me recordaba a mi abuela). Un abrazo
Nos leemos.

Luly dijo...

a mi me pasa que cuando una persona cercana se va para siempre no me gusta verla en ese incomodo "cajón" prefiero recordarla como era con sus virtudes y sus defectos y con las cosas que compartimos juntas, aunque solo hayan sido unos segundos

Gracias por tus comentarios

besos

verdemundo dijo...

Pedro C. Deacuerdo.. alguna frase contrastante que propongas?

Rocío, no sé si poema o pomada. Sí estoy en Lima. Por unos día nomás.

Verónica Veca Life, gracias por tus palabras, sí nos leemos.

Luly, a mí me pasa igual, yo nunca me acerco al cajón. Los muertos me dan miedo.

Luly dijo...

gracias por pasar por mi blog, y que bueno que tengamos el mismo sueño y el mismo pasatiempo.

Mi otro pasatiempo es ir al cine y odio cuando las personas se ponen a comentar la pelicula cuando la estas viendo (varias veces me he tenido que cambiar de asiento)

besos

Luly dijo...

a mi no me dan miedo los muertos, pero se ven tan diferentes que por eso será que no los quiero ver?

verdemundo dijo...

Seguramente es eso.