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miércoles, 26 de noviembre de 2008

Premio VERDEOPINION 2008


Siempre hay búsquedas. Todos las tenemos. A veces no sabemos si la búsqueda continuará más allá de nuestras vidas, pero queremos creer que no será así. Que finalmente llegaremos a gozar de la meta. Aunque sea por el instante en el que empiece a erigirse otro objetivo con sus colmillos y sus fuegos de dragón en celo (piensen en la dragona de Shrek… ¡carajo! iba bien, estaba siendo finalmente serio y objetivo, así quería que sea esta publicación, pero ya la fregué).

Hay un lector del blog que tiene 18 años y me escribió una carta pidiéndome que le recomiende libros para leer. El quiere publicar, quiere ser un escritor famoso. Dice que los blogs son divertidos pero que no es literatura. No sé si estar de acuerdo o no. Sencillamente porque no sé qué es literatura (por favor no envíen ilustradísimos definiciones de literatura buscados en Wikipedia o parecidos). Me dice que quiere ser famoso como Bayly o Vargas Llosa, en ese orden. Su búsqueda es ser famoso o escritor, a mi parecer, en ese orden ¿Qué le dirían ustedes?


Para escribir, sencillamente hay que leer. No hay otra fórmula, le dije. Y no lo hice con ánimos y lejanías de intelectual. Porque no lo soy. Me gustaría serlo cuando ya no pueda jugar básquetbol con mis amigos. Pero me gustó el entusiasmo de este joven de 18 años. Así que cada cuatro meses le dije que leería algunos libros, haría una lista en el blog y le recomendaría algunos. Así nace el Premio VERDEOPINION. Libros que leo en total desorden de estilos o importancia. Y que después desprovisto de cualquier herramienta crítica literaria digo cuál me gustó más y lo premio. King of my blog!!

He empezado con autores peruanos. Sin marginación por edad, raza, éxito y en el caso de Beto y Jaime, tampoco por opción sexual. Los críticos de literatura (ya tengo dos que joden), sírvanse abstenerse de comentar la nominación. Que yo mismo sé que es totalmente incongruente, así como desfasadas son sus explicaciones floridas y rebuscadas de lo que para ustedes significa literatura.

Sorry Mario Vargas Llosa, no estás invitado. No es por falta de méritos. Tú los tienes de sobra. Creo que si aguantas unos añitos te llevas el Nobel. Me parecieron un poco frívolas tus apreciaciones sobre el descalabro económico mundial. Por otro lado el problema también radica en que hace muchos años te diste cuenta que eres un genio y que todo lo que dices o escribes constituye genialidad.

Lo principal, creo yo (y también Gabo), en una novela, es la credibilidad. Pueden ser historias de fantasmas y dinosaurios de colores. Pero se debe ser convincente, ya sea con recursos teóricos o con detalles no tan prácticos. Pero se debe encerrar al lector en el mundo creado de tal forma que le parezca todo sorprendente pero veraz. Esto es lo principal en la evaluación a continuación.
Los leídos en orden alfabético son:

Alfredo Bryce Echenique (2002). El huerto de mi amada. Lima, Perú: Planeta. Ganador del Premio Planeta de ese año. Técnicamente al nivel de los premios Planeta, que a veces no me parecen muy justos (pero eso será motivo de otra publicación). El autor mantiene una impecable lejanía de la novela, nunca aparece. Es la historia desenfrenada de un amor en Lima de los años cincuenta. Un amor entre un adolescente y una mujer hermosísima 17 años mayor y todo lo implicado en aquella enjuta sociedad. De toda esta lista, el más difícil de leer. Y no porque sea malo, sino que uno tiene que estar muy concentrado para no perderse. Los diálogos están entreverados y son tan diversos los personajes que entran a tallar en una y otra escena que uno termina acorralado. Bryce logra abstraer al lector en los sucesos tan irreverentes, picantes y hasta ridículos, creando incluso un humor vintage apropiado. Uno llega a acostumbrarse al vaivén pero a veces desea que se termine ya. Mi costumbre es rayar mientras leo, escribir al costado, hacer acotaciones. Algunas frases que me gustaron: ¨Natalia y él lograban hacer el humor y el amor al mismo tiempo¨. ¨No quería dejarse aplastar por la ausencia de Carlitos, por la forma en que, de golpe, el mundo a su alrededor iba quedándose por completo sin contenido¨. ¨Tú eres un futuro, mi querido Oso, que se hace cada vez más pasado, pero que jamás llegará a ser presente.¨

Alonso Cueto (2007). El susurro de la mujer ballena. Lima, Perú: Planeta. Finalista del Premio Planeta. Cueto se viste de una mujer, y de forma magistral, para relatar la historia del encuentro con una amiga de la infancia, una amiga obesa que trae consigo miedos que la protagonista cree olvidados, uno nunca sabe el tipo de relación que llevaron o que llevan, incluso al final es ambiguo. Creo que en esto radica su primordial ventaja. Ser mujer en una obra, mientras uno es hombre al escribir, no es tarea fácil. El riesgo de entablar relaciones no tan concordantes es alto. La historia es intensa, los miedos, obsesiones, las derrotas, las absurdas reacciones y sofismas, no dan tregua hasta la última página. Una verdadera obra maestra. Cueto quizás sea, a mi parecer, el mejor representante de nuestra literatura. Frases que me gustaron: ¨Un escudo familiar suyo podría haber tenido como emblema un brassiere colgando de una botella de whisky¨. ¨Parecía un monje perverso¨. ¨Habría podido ser el chofer de un tanque que iba aplastando cadáveres a su paso¨. ¨Una esposa puede ofrecer conversación y estabilidad… ¨. ¨Era como un soldado que avanza por un campo de batalla pensando que solo puede sobrevivir si no mira a los que van cayendo cerca. Quizás en cierta forma los culpaba por haberse muerto¨. ¨Los árboles, unos gigantes muertos, de brazos afilados¨. ¨La soledad afina los contornos¨. ¨La memoria es un campo de concentración¨. ¨Pensaba que cualquier problema se iba a resolver rezando, hay gente así¨. ¨Creo que el hecho de llevarnos tan bien durante esos días fue lo que me animó a pedirle que nos separáramos.¨

Antonio Cisneros (1994). El libro del buen salvaje. Lima, Perú: Peisa. Cisneros ha resumido demasiado sus experiencias en otros países. A veces me parece que como escritor se aleja demasiado de sus propias vivencias y busca ser prolijo antes que llegar al lector. No obstante, esta capacidad de redacción y detalle que se adquiere únicamente con cientos de páginas escritas es también una fortaleza que lo convierte en un literato capaz de redundar su jerarquía como poeta narrativo. Su libro es dividido en Crónicas de Viaje y Crónicas de Viejo. La primera, las historias que le ocurren durante sus travesías por Asia y Europa. Me hubiera gustado leer un poco más descripciones de la gente que lo rodeaba. No tengo frases favoritas porque en su conjunto cada historia lo era. Las Crónicas de Viejo me gustaron más. Hay un relato impresionante sobre la importancia que le daba el fascismo a la alimentación cruda. Nunca había leído recetas de cocina que tuvieran un valor casi doctrinario. Revelador y coherente, el poeta Cisneros ha plasmado los deleites del urbanismo ya no como poeta externo, sino como sobreviviente de lo cotidiano.

Beto Ortiz (2004). Maldita Ternura. Lima, Perú: Alfaguara. Es la historia de un periodista, de Beto, situada en Lima de los 80. Recurre al escándalo y al uso de personajes reconocidos en la farándula apenas disimulados con nombres que incluso cuentan hasta la con la misma fonética. El protagonista es una especie de héroe autodestructivo y egocéntrico que busca el reconocimiento de la gente a cualquier precio y se odia asimismo por no alcanzar sus propios estándares. La credibilidad de su creación es irrefutable. Me impresionaron mucho los diálogos con pirañas y homosexuales. Es muy real y textual. Si se tiene un estómago de forense, porque las escenas de coito homosexual son un tanto repulsivas para mi heterosexualismo mojigato, la obra de Beto es entretenida, ágil y muy bien escrita, a pesar de ser un tanto sobrecargada en el uso de ciertos personajes. La angustia humana por la soledad y la inclinación a la pederastia con un síndrome autodestructivo salvaje se visualizan a lo largo de la obra. Me impresionó mucho la historia sobre un famoso travesti de la televisión que inventa tener sida para tomar ciertas ventajas. Hay errores de impresión. Algunas frases favoritas: “Esa lóbrega sospecha de que aquello que llamamos amistad no pasa de ser una pasajera alianza entre traidores”. “En suma: pelo de ombligo, como se dice. Ni tan vello, ni tan pendejo.”… más olorosos que pescados fritos y derrochando carisma,…” “Y todo lo que de mí queda después de cada feroz combate son mis huesos y mis cáscaras, mi piel de lobo varado por el mar, mordisqueado el (debería decir al) infinito por los cangrejos de la tristeza.” “Hay cosas que tú no terminas de entender, quizás porque yo aún no comienzo a decírtelas”. “- y ahora lo que te toca es esperar - que el tiempo será una boa constrictora”.

Daniel Alarcón (2007). Guerra a la luz de las velas. Lima, Perú: Alfaguara. Son relatos del Perú de los ochenta, el caos, las costumbres como cuña para las distancias, la violencia, el crecimiento demográfico, las diferencias raciales como pretexto para el abuso, con un elevado porcentaje de las incursiones de Sendero Luminoso y las repercusiones en la sociedad. Así también narra situaciones en New York, como la relación a escondidas entre un peruano y una hindú. En el primer cuento, se derrumbó, porque relata lo sucedido durante un huaico, creo en Chosica, decía que la gente sacaba sus alfombras para que se sequen. ¿Quién vive en casas con alfombras en el Perú de los cerros? Después de conocer que Daniel no vivió en Perú sino en Estados Unidos pude entender. Pero eso no lo salvó, pues rompió la credibilidad del paisaje. Debió haber sido una tarea muy complicada para él, recrear personajes y situaciones que no han sido parte de su diario vivir. Me parece que es un poco cuidadoso para no incurrir en demasiados errores en la formulación y explicación de la cultura peruana. Hay un tinte de orfandad en sus relatos. No tengo el ejemplar conmigo, así que no puedo citar las frases que más me gustaron. Pero tengo esta que apunté en un papel: ¨Su madre murió. Lima aceptó su tristeza y le regaló un mes de días nublados¨.

Fernando Ampuero (1994). Malos modales. Lima, Perú: Planeta. Son ocho relatos que terminan en el que lleva el título del libro. De lejos el mejor de todos. Esa casa que estaba medio naufragada en el mar del Callao mientras ocurrían los encuentros sexuales de aquellos adolescentes y esa ninfa europea, cierra muy bien los demás cuentos. Hay momentos muy fascinantes a lo largo de la obra, pero creo que no logran cuajar algunos personajes, quizás porque son relatos y deben ser breves. Se siente por ratos un tedio que el autor quiere aprovechar, pero que no logra transmitir. Frases preferidas: “El pobre era un soñador, como te dijera en un principio, y del linaje menos socorrido: un soñador imprudente.” “El muchacho contempló los hermosos senos de su mujer, unos senos redondos, cuya impecable línea de caída natural, desde un punto de vista estético, constituía a su juicio la evidencia rotunda de lo que jamás ha reproducido, ni podrá reproducir, el más virtuoso de los cirujanos plásticos¨. ¨Esas cosas se saben a una edad determinada, o no se saben nunca¨.

Gian Marco Zignano (2007). La madera del alma. Lima, Perú: Planeta. Un poemario hecho a la altura de un adolescente. Lo que bien podría ser un valor ventajoso, se convierte en su debilidad. Los poemas no tienen profundidad y tampoco saben regocijarse en la superficialidad. Comete el error de narrar historias en verso con una magnitud imperceptible y vacía. No cabe duda que Zignano se vale de la música para cautivarnos con sus canciones, cosa que no logra en la poesía escrita. Al inicio nomás advierte al lector, con profética disculpa, que él no es un conocedor de libros ni un intelectual. Totalmente de acuerdo. Me parece que ha visto muchas películas americanas de corte romántico como base a esta obra. De ahí ya empieza su propio naufragio. Divide el libro en dos partes: la corteza y la savia. El poema/relato más sobresaliente es ¨Tobías y Carmen¨. El poema con más envergadura podría ser ¨Tibio y Amenazador¨. Frases escogidas: ¨Desolación es la ausencia de alguien, soledad es aprender a llenar el vacío con tu propia presencia¨. ¨El nunca se fue. Hasta hoy, él sigue con ella y ella sin él¨.

Hernán Garrido-Lecca (2002). Una historia de mi entierro y otros cuentos. Lima, Perú: Universidad Inca Garcilazo de la Vega. De todo este grupo de libros, una grata sorpresa. Al inicio uno no puede despegar la imagen que se tiene del político. Pero poco a poco se logra disfrutar del autor. Su temática es bien trabajada a lo largo del libro. Me parece un poco enciclopédico, como que estuvo muy atento en las clases de literatura, por ratos muy pegado a estereotipos. La solvencia para cambiar el punto óptico del lector y manejar ciertos personajes con respecto a la muerte es apreciable. Es un culto al status quo cuando se aproxima lo inevitable. Hay relatos brillantes, pero quizás la mitad de ellos cuentan con esa afirmación. Frases elegidas: ¨La Mujer Stradivarius es absolutamente bella pero no es perfecta, perfecta es su sonrisa y perfecta es su mirada. Pero Ella, no es perfecta.¨ ¨La mediocridad no es un defecto, es una condición humana, problema, causa y resultado de la pobreza. Y hoy nos domina, se reproduce y extiende.¨ ¨Absurdo es todo lo que no existe¨. ¨El vino es la espada capaz de trazar la línea entre la creatividad genial y una borrachera cualquiera, el límite entre la soledad y la decadencia. Quizá es la línea misma.¨

Jaime Bayly (1994). No se lo digas a nadie. Lima, Perú: Seix Barral. Novela de formación que termina adaptándose al estilo directo y seco del autor. Cuenta la atribulada historia de Joaquín. El protagonista crece en un hogar burgués con una madre presa del Opus Dei y un padre machista y hasta tirano. Las dos dimensiones exactas que lo convierten desde pequeño en un muchacho confundido. De altos contenidos racistas, esta obra manifiesta el desarrollo de una identidad desconocida y poco aceptada por la sociedad limeña, la homosexualidad, la bisexualidad. Narra también el alto consumo de drogas de Joaquín, sus disparates y travesías en la búsqueda de apaciguar sus demonios y temores. Las zonas más trascendentes en el libro, creo son, las relacionadas a su padre, porque ahí el nivel de veracidad parece elevado. Creo que usa demasiada información sin dejar que el lector logre sedimentar lo que lee. Parece también demasiado editado, corregido, como que perdió mucho su alma inicial. Frases célebres: “A las caspas de Atahualpa, pues, hombre. Al talco de los dioses”. "En este país hay ciertas cosas que no se deben hablar, y nuestra debilidad por los hombres es una de esas cosas. En el Perú puedes ser coquero, ladrón o mujeriego, pero no te puedes dar el lujo de ser maricón" “En Lima, a la coca le decían chamo, paco, paquirri, falso, falso paquisha, blanca, Blancanieves. Lo más común era decirle chamo”. “Para Joaquín, fue una sensación extraña tener, al mismo tiempo, una hostia en la boca y un poco de coca en la nariz”. “Tú te jalas hasta las líneas del free way”.

Jorge Bruce (2007). Nos habíamos choleado tanto. Lima, Perú: Universidad San Martín de Porres. No constituye en nada la línea de los demás libros, este ensayo sobre racismo en la sociedad es un documento de pulcritud académica. Este libro es una lectura obligada para todo aquel que quiera aprender sobre las relaciones que surgen entre peruanos. Hay un párrafo que explica, quizás en cierta forma, la profundidad de la obra, se trata de la búsqueda de un empleado para cubrir un puesto importante, la jefa encargada de dicha labor se le ocurrió utilizar al conserje, de raza indígena, para que escuche las conversaciones y la forma de trabajo de un grupo de empleados, los resultados fueron provechosos y se pudo elegir al mejor de los empleados, lo que ocurría es que los empleados actuaban como si el conserje no estuviera, su presencia no les hacía ninguna atención. El libro es bastante técnico y el lenguaje alturado, consta con herramientas para su entendimiento como glosarios y pies de página, incluso así su lectura es complicada, la redacción impecable. Hay innumerables frases y enseñanzas en este libro: “… se requiere una gran cantidad de actividad para alcanzar un fin pasivo.” El hijo de Ricardo Palma, Clemente Palma, racista radical, en su tesis de bachiller escribe, “… raza embrutecida por la decrepitud, es por su innata condición inferior, y por los vicios de embriaguez y lujuria, un factor inútil…”. También dice, “… (el mestizo) ha heredado los defectos de ambos y las virtudes de ninguno…”. Incluso Mariátegui, defensor de la condición indígena lanza diatribas sobre otras razas, sobre los chinos escribe, ¨parece haber inoculado en su descendencia el fatalismo, la apatía, las taras del Oriente decrépito. El juego, esto es un elemento de relajamiento e inmoralidad, singularmente nocivo en un pueblo propenso a confiar más en el azar que en el esfuerzo…¨; sobre el criollo ¨español bastardeado¨ y el negro ¨cuando se ha mezclado al indio ha sido para bastardearlo comunicándole su domesticidad zalamera y su psicología exteriorizante y mórbida; la sociedad colonial absorbió y asimiló a la raza negra, hasta intoxicarse con su sangre tropical y caliente¨. ¨El racismo encubierto inconsciente, que sale a relucir en situaciones de conflicto, cuando el autocontrol se pierde¨.

Raúl Tola (2008). Toque de queda. Lima, Perú: Planeta. No terminan de ser relatos, son más bien bosquejos de historias, parecen borradores y tienen la apariencia de haberse imaginado todos los personajes sin colores. Pierde forma en la estructuralización de elementos que lo hagan más creíble, como la ambientación de las escenas violentas. Son 16 relatos, que deberían haber sido 10. Creo que en algunos carece de total sentido, son más bien pinceladas de estados de ánimo. El título debería ser más universal pues no son historias netas relacionadas al toque de queda. Hay algunas exageraciones, como la pareja de tíos hippies con demasiados estereotipos. Casi todos los personajes con desconfiados crónicos. El relato que más me gustó fue la pelea de una pareja en el automóvil, creo que se vuelve muy íntima. Luego la historia del repartidor de cartas en la revista, muy densa y la desfiguración del rostro del portero es muy enriquecida con las últimas escenas. Es una lucha constante por encontrar esperanza en medio de la adoptación del dolor como único ente claro en sus desafíos. Frases favoritas: ¨- ¿Por qué tuve que dejarlo? - se lamentó Amanda -. Era feliz, muy feliz. No lo quería pero era feliz¨. ¨Muchas (historias) eran repetidas, pero había algo en la forma que eran contadas que nunca llegaba a cansar¨.

Santiago Roncagliolo (2004). Pudor. Lima, Perú: Alfaguara. Lo que los une es el pacto secreto de no contarse lo que les pasa. La historia de una familia donde el padre sufre una enfermedad que lo llevará a la muerte, la madre recibe propuestas sexuales indecorosas, la hija está confundida con su sexualidad, el hijo ve fantasmas (creo que esto fue demasiado ¨Sexto Sentido¨), el gato quiere copular antes que la capen y el abuelo busca ser más joven a través de una mujer. La riqueza de los personajes y su movimiento independiente en la obra, mantiene al lector enganchado desde la primera página. Cada capítulo le pertenece a un personaje, incluso al gato. Y el autor se mimetiza de cada uno con suma concordancia y soltura. Es vibrante, ágil, por momento jocosa y en otros revela soledad y angustia. Se llevó al cine español, pero creo que no supieron ambientarla lo suficiente. Roncagliolo, a su corta edad, sorprende por la madurez que ya posee, y que estoy seguro, lo llevará a ser el nuevo representante de nuestra literatura. No tengo el ejemplar conmigo por eso no puedo colocar mis frases favoritas.

Los más flojos:

2. Gian Marco Zignano (2007). La madera del alma. Lima, Perú: Planeta. A Gian Marco se le perdona todo, es nuestro consentido. Además es poesía, es más difícil hacer poesía. Ojalá se anime a seguir publicando y mejore.
1. Raúl Tola (2008). Toque de queda. Lima, Perú: Planeta. Tengo entendido tiene dos publicaciones más. Espero que sean mejor que esta. Me dolió pagar S./ 35.00.

Los finalistas en podio son:

4. Alfredo Bryce Echenique (2002). El huerto de mi amada. Lima, Perú: Planeta.
3. Beto Ortiz (2004). Maldita Ternura. Lima, Perú: Alfaguara.
2. Santiago Roncagliolo (2004). Pudor. Lima, Perú: Alfaguara.
1. Alonso Cueto (2007). El susurro de la mujer ballena. Lima, Perú: Planeta. Debió ser el Premio Planeta de ese año. Pero más importante es el Premio VERDEOPINION. Felicitaciones. Sírvase cobrar su cheque por caja.



Nota Final


La publicidad es demasiado manipuladora en la literatura peruana. No puedo creer que Gian Marco haya vendido más que por ejemplo Daniel Alarcón. Por otro lado me sorprende observar que casi todos los autores de esta lista son de familias muy acomodadas. ¿Es esto un rasgo literario? Felizmente no. Pero sí debe ayudar mucho en los vectores, mas no en la creatividad. Espero.


Elevadas dosis de racismo. ¿Seremos los peruanos racistas por default?


El tema de terrorismo está impregnado incluso en los autores que nunca lo vivieron. Me parece excesivo y obsesivo.

sábado, 11 de octubre de 2008

César


César me ha pedido hace dos meses que hoy lo acompañe a su juramentación para convertirse en ciudadano americano.


No sé por qué le dicen americanos a los estadounidenses. Una vez le inquirí a uno: I am Peruvian, ok? So you are Unitedstatian? Creo que contaba con total respaldo de la lógica. Con su perfecto y envidiable inglés me respondió, yo soy americano. ¿Y yo que soy? Le inquirí con la seguridad que no sabía dónde quedaba Perú, y listo para darle una nutrida clase de geografía, me respondió casi instantáneamente, you are all mexican. Nos reímos porque mi falta destreza chicharachera en inglés me impidió hacerle frente, no supe que contestarle. Mantenemos una cordial relación en base a chistes racistas que a mí no me molestan y a él tampoco cuando hago referencia a su ascendencia alemana. Y sí pues, no hay palabra en inglés que traducida sea estadounidense. Los ingleses nunca se imaginaron que podrían llegar a haberlos.


Mi despertador suena y calculo cuánto en realidad vale la amistad con César. Me levanto. Es demasiado temprano para cualquier cosa. Mi insomnio que me aniquila con una algarabía casi ortodoxa me abandona justo ahora que ya tengo que esperar por César que me recogerá en su convertible. Recuerdo que ya no tengo más Alprazolam. Y que tampoco iré al doctor para pedir receta. Si estuviera en el Perú sería diferente, la bocina tan cubana y estruendosa me corta la melancolía en un chín. César está con una camisa blanca, con un pantalón de mezclilla y con unos zapatos de cocodrilo que me parecen detestables pero que siempre usa en ocasiones especiales. Subo al carro sin decir nada y quedo dormido a medias haciendo un mapa imaginario de las calles por las cuales creo que pasamos. Odio ir al centro de la ciudad. No hay nada mejor que estar en nuestra pequeña islita de Key Biscayne donde nunca pasa nada y uno puede ver el mar atrás y adelante dándote la sensación constante de ser parte de un naufragio. Toma toda la 913 hasta llegar a la 95 luego la salida 2A hasta la avenida S Miami, dobla a la izquierda, después a la izquierda otra vez en la calle SW 1st, en esta, en esta cabrón, ya te pasaste, gira a la izquierda en la siguiente, ahora a la izquierda, aquí estamos en la avenida SW 1st, sí, sí huevón una es calle y la otra avenida, estos gringos no se les ocurre nada mejor que poner nombres repetidos.


Por supuesto no hay estacionamiento en ninguna parte y tenemos que dejar el carro a unas 8 odiseicas cuadras. A nuestra edad y poca capacidad pulmonar por la bohemia vida que nos vimos obligados a vivir, es toda una travesía surcar esas iluminadas calles por el sol que se avecina como comercial de D´onofrio con sus rayos que ya se van sintiendo como flechas a través de nuestros decaídos cuerpos. Llegamos y yo me siento Atlas. El edificio de 15 pisos parece una enorme estructura de nichos. Pienso en el cementerio de Chaclacayo y me preocupa la idea de que cuando muera no haya un espacio para mí.


Me pregunto para qué Estados Unidos querría un ciudadano como César que lo único que sabe hacer bien es presumir de sus erecciones y de lo exitoso que es con las mujeres. Al entrar a la sala de espera, después de una rigurosa búsqueda por armas de destrucción masiva en nuestro bolso de cuero bamba, me doy cuenta que hay mucha gente que quiere ser estadounidense. Entra, está nervioso, le digo que se calme que si no pasa el examen escrito es porque no merece ser gringo, y me río, no le causa gracia, porque desde que vi las preguntas me burlaba que estudiase con tanta entrega diciéndole que hasta un dirigente del SUTEP podría salir airoso de tal prueba. Firma su nombre y nos sentamos. Yo leo al viejito Cisneros que me parece entretenidísimo. Debe ser porque también a mis cuarenta y tantos me considero una momia. Y cuando sea viejito quiero ser como él y montar bicicleta por toda la Costa Verde y tener los amigos que él tiene.

La sala de espera está correctamente alfombrada, un televisor en mute parece más de adorno que informativo, CNN con las noticias del pequeño accidente que tuvo el presidente Obama al salir de cacería con sus amigos blancos como él, en fondo mímico. Las personas esperan ansiosas, acompañadas de sus familiares, o abogados, o amantes, un grupo de mexicanos están todos bien vestidos esperando que el papá sea ciudadano, listos para celebrar como si se hubieran sacado La Tinka. El primero en la familia dirán orgullosos, él nos salvará de ser ene enes. Entran dos hindúes, son esposos, él me pide un lapicero, también está nervioso, le miento y le digo que no tengo. Porque quiero subrayar a Cisneros. Después me doy cuenta que de pura vergüenza no sacaré el lapicero para que no se dé cuenta que le mentí y me arrepiento de no habérselo prestado, luego de observar cómo ha sufrido por conseguir uno con formas de mendigo en su peculiar acento para hablar inglés. Hay una rubia que espero que sea holandesa para que sea perfecta en mi fantasía erótica que no deja de hablar por teléfono en un idioma que no logro descifrar. César me dice que es danés. Por supuesto la mayoría son cubanos, con el tiempo he aprendido a quererlos a pesar que el principio no soportaba su hablar angurriento y estrepitoso. Anippe Funsani, door 2, dice una voz electrónica parecidas a las de los aeropuertos. Boleslawa Chrzciciel, door 1, un polaco de 2 metros con barbas rojas y sombrero se apoya en su bastón y va hacia la puerta equivocada. Phanindra Chandrashekhar, es el hindú sin lapicero a punto de un derrame cerebral por su nerviosismo desmedido, door 1. César Rodriguez, door 2, que poco llamativo es tu nombre viejo huevón le digo. No me responde y se para con la solemnidad de estar yendo a un fusilamiento. Tranquilo, le digo.

Pasa una hora. Sale enojado, pero disimulándolo con una sonrisita de turista japonés. Asumo que lo jalaron en el examen. En el ascensor me dice, hijos de la mala madre, que se metan su ciudadanía por el culo que no les voy a pagar más de lo que ya les he pagado a esos hijos de puta toda mi vida. César paga más de 500 dólares a la semana en impuestos. Yo lo sé porque trabaja para mí. El Estado le dijo hace un mes que le debía 7000 dólares por un préstamo que sacó de su jubilación para comprar el convertible. Que si no lo paga, no será ciudadano y no podrá votar por el hispano que se está lanzando como candidato. César no ha tenido esa cantidad de dinero para devolver. Había pasado el examen perfectamente. Hablaba mejor inglés que el que le hizo la entrevista. Pero le debe al Estado 7000 dólares y eso no se lo perdonan ni al Papa.

No jodas y vamos a desayunar le digo. Él con sus ojos encendidos y más azules que nunca me dice que me dejará en mi casa. El trayecto es silencioso y termino de leer a Cisneros.

Hace unos minutos me ha llamado. Dímelo muchacho lo remedo hablando como cubano sabiendo que es él. ¿Puedes? Me pregunta. Tú qué crees le respondo. Ya te hice el depósito hace una hora viejo cabrón. César va a ser un buen Unitedstatian.