domingo, 22 de noviembre de 2009

"La insoportable levedad del ser"*



La abuela se desenreda el cabello recién lavado. Su cuerpo tiene un olor a jabón de lavar ropa. Es el único que realmente limpia, defiende ella. Se mira al espejo y parece no reconocerse, las cataratas en tonos desiguales de nitidez. ¿Cómo es que uno olvida por completo lo que su rostro ha sido? A través de su ventanal puede ver como el sol cicatriza el cielo con sus tonos naranjas. Todavía la noche no llega. Unos hombres con trapos amarrados en las cabezas construyen tras haber derrumbado un antiguo hogar. Seguro harán un edificio como los de ahora, donde debe ser imposible vivir.

Por ejemplo el cadmio, mejor el selenio que no es ni metal pesado, ni metal, ni nada. Es más bien no metal pero se comporta como metal y se bioacumula en tus tejidos. Te explico. Supongamos que en un proceso de separación y enriquecimiento de metales en una planta de fundición minera se vierte grandes cantidades de selenio a un espejo de agua. El agua contaminada sirve de regadío a un cultivo de maíz. A ver alumno. El selenio ingresa por las raíces y forma parte de los tejidos del maíz. El vegetal no puede digerir este elemento si no que lo constituye como parte de su organismo. El fruto cosechado es llevado a los mercados. El resto, es comercializado como chala, para alimento de vacunos. Las vacas se alimentan de la chala y a su vez ingresa el selenio a sus tejidos. Entonces la vaquita vive, un tiempo hasta que la llevan al matadero. Mira. Y de pronto es beneficiada en un camal. La carnecita va a tu Mc Donalds y tú vas y te comes rico una hamburguesa doble. Entonces el selenio ahora pasa a tus tejidos. Y tú vives con esta sustancia tóxica toda tu vida, pues tu organismo no puede excretarla por ninguna vía. Es parte de ti. Y así vives, y quizás, si ingieres muchas hamburguesas con selenio puedes desarrollar una enfermedad grave. Además, joven estudiante. Mírame, yo soy un hombre fuerte, grande y todavía joven; pero eso no significa que yo no puedo, ahorita mismo, tener grandes concentraciones de selenio, cadmio, mercurio, plomo o cualquiera de estas sustancias tóxicas en mi sangre. Y vivo una vida normal y cuando sea muy viejito muero. Y bueno, muerto ya, ciertos gusanos se alimentarán de mis restos ¿no? Y así, estos gusanitos acumularán también el selenio en sus tejidos hasta morir dentro de mi ataúd. Pero profe, dirán ustedes, yo no como carne, pues bien, ¿recuerdas el choclito que te comiste en el desayuno? También puede tener selenio. Pasan unos años, al principio tus familiares te visitan. Te llevan flores, pero ellos también envejecen. Los que te conocían van muriendo. Por ahí un nieto tuyo aun tiene un recuerdo borroso de ti. Y mantiene tu tumba limpia, el gras recortado. Les cuenta a sus hijos sobre ti. De lo bueno que eras. Pero ellos ya no te conocen. Entonces ese nieto cariñoso tuyo, también muere. Y sus hijos. Y nadie más se acuerda de ti. En realidad cuando dejas de ser recordado es que realmente mueres. ¿Y qué creen que pasa después de eso? Pues sencillamente el terreno donde yacía tu cuerpo ahora no le pertenece a nadie más que a la nueva compañía que lo ha comprado todo. Entonces te desentierran y te colocan en una fosa común. Y lo que queda de ti es llevado en un terreno donde cultivarán maíz y el selenio que estaba en tu cuerpo, pasará a la tierra que sostiene a la raíz, y el ciclo vuelve a comenzar. Los metales pesados entonces mantienen este rigor frente a los seres vivientes.

Los ladrillos están apilados a un lado de la construcción. Un hombre mayor dirige a los más jóvenes. Colocan un bloque, luego el mortero, después el otro. En poco tiempo la pared se erige. La abuela los mira a través de su ventanal. De rato en rato también se mira en el espejo. Su boca está reducida a un higo seco. Sus cejas casi han desaparecido, así también sus pestañas. Intenta dar un poco de color a sus mejillas con unos cosméticos que le regaló su vecina, su amiga Maruja. Que también ha muerto. Hay cosas que no se deberían hacer cuando la gente muere. Como construir edificios. Extraña la voz de su nieto. Ahora las cataratas han trascendido sus ojos, sobre sus mejillas el polvo rojo hace ocaso en un pequeño diluvio silencioso. Entonces, la noche.



*El título es de Milan Kundera, porque es un título que podría servir para cualquier cuento o novela (Thays dixit). Totalmente deacuerdo, hasta encontrar otro título mejor.

Los cuadros son de Miro y Kandinski, a quienes, también admiro.

10 comentarios:

Luly dijo...

Me gusto esa forma de convinar una cosa con la otra, aunque debo confesar que cuando comensaste con lo de los metales pesados me confundi un poco,pero después ya lo leí mejor y me logró cautivar :)

Besos y abrazos

Aquiles Martin dijo...

mira leonardo,

primero tú te mueres,
luego entierran tu cuerpo, como sé que tienes plata lo entierran bajo tierra
despuñes tu cuerpo lo comen los gusanos
despues esos gusanos se van a una pampa y ayudan a feritilizar las plantas
pasa una vaca y se come esas plantas
al poco rato la vaca se caga y deja lo que queda de ti regado en plena pampa a pocos metros de tu tumba
entonces paso yo y digo
Leonardo "no has cambiado ni mierda"

Fermín Gámez dijo...

Hay cosas que no se deberían hacer cuando la gente muere. Como construir edificios.

Muy buenas esas dos frases. El texto, genial.

VeRoNiKa ♫ VeCa ♪ LiFe dijo...

Me encanto todo pero me quedo con el final... me toco

"Como construir edificios. Extraña la voz de su nieto. Ahora las cataratas han trascendido sus ojos, sobre sus mejillas el polvo rojo hace ocaso en un pequeño diluvio silencioso. Entonces, la noche."

Saludos del otro lado del charco

Veca

Anónimo dijo...

Usted debería dedicarse a escribir profesionalmente,
Gruppie

Anónimo dijo...

Creo que estás madurando como escritor. Anímate a pensar en publicar pronto. Un libro de cuentos creo que sería la opción más viable.

Pedro C.

zayi dijo...

Una reflexión muy buena...muchas veces oímos a las personas decir "Yo como sano, sólo como vegetales"...¿Y? me pregunto ahora después de leerte...
Un besito.

miralunas dijo...

pensar que todo gira alrededor de decir NO. simplemente NO.
y asi las guerras, el desamor, el olvido....
siempre me dejas pensando y sintiendo, leonardo.

abrazo

verdemundo dijo...

Luly, dicen los técnicos que se llaman vasos comunicantes cuando se mezclan dos historias aparentemente sin relación en un mismo entorno. Un beso.

Aquiles, estoy cansado para insultarte ingeniosamente. Esta ganas tú.. (every dog has its day)

Fermin, gracias hermano, ya sabes que tengo en gran agrado lo que escribes.

Veca, chévere que te haya gustado.

Gruppi, y tú deberías dedicarte a ser más varón y poner Samiq Saavedra en vez de gruppi.

Pedro C. no tengo las bolas.

Zayi, de verdad sólo hablo de vegetales?

Miralunas, no, no, no. A la soledad. Tú también me dejas pensando.

Anónimo dijo...

¿Y que opina el psicologo de todo esto?
Gruppie 2