Mostrando las entradas con la etiqueta Alberto Fujimori. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Alberto Fujimori. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de julio de 2009

Lata vs. Rata



La eficiente gestión de parte del Poder Judicial durante el juicio a Alberto Fujimori se ha visto ensombrecida por la lamentable resolución que da a Rómulo León una cómoda estancia en su domicilio en San Isidro. ¿Cuál es el mensaje que recibe la población peruana? ¿Por qué el juez Barreto, de pésima reputación y ligado al APRA, no logra obtener la información de los ordenadores del acusado? ¿Qué protegen? O lo peor de todo. ¿Esta data digital pondría en jaque al gobierno, incluso hasta su derrocamiento?

El Poder Judicial, con Villa Stein, parecía terminar su trágico romance con la desmaña y componenda. César San Martín le daba la imagen de ecuanimidad y vigor. Atisbos de cambio. Ahora sí podríamos empezar una reforma. Un país justo. ¡Qué va! Una vez más este poder del Estado, que goza apenas de la credibilidad nacional de un dígito, arremete contra el sentido más básico de justicia y deja en su casa al innombrable Rómulo León y a todos sus compinches libres.

Pero más allá del enojo de la población, (los que no están pendientes de la Abenciamanía de una forma morbosa) el mensaje que da el gobierno es: a mis amigos, todo; a los posibles aliados políticos el 2011 con los que tendré que negociar concesiones, la ley. Claro que me refiero a esa ley fácilmente manipulable, esa que los apristas saben malear con la destreza aprendida por años de corrupción.

Nota:
A los transportistas que están de huelga y reclaman porque las multas por matar ebrios a transeúntes y pasajeros son muy altas, que protestan porque se les quitará el brevete si acumulan puntos en contra debido a su forma de manejar criminal, que dicen que el gobierno los deje de joder en su carrera delictiva y los deje trabajar. ¿No quieren pagar multas, ni que se les quite el brevete? Fácil. Dejen de cometer brutalmente tantas infracciones y verán que no tienen que pagar ni un céntimo.

viernes, 24 de abril de 2009

Lo que supo Supa


Ayer, mientras miraba “Prensa Libre”, programa nocturno periodístico dirigido por Rosa María Palacios cambié mi obtusa forma de pensar con respecto a los congresistas a los que yo consideraba muñecos de adorno en la cámara. Tengo una predilección por los académicos, los que estudiaron y pudieron desarrollar una carrera política en base a esfuerzo de superación y conocimientos. Aun creo que son los que de alguna forma marcan la pauta en lo que es relevante dentro del Congreso. Por supuesto, esto es mermado por las “coincidencias” políticas y alianzas vomitivas que puedan surgir.

Nunca he sentido un acercamiento hacia los congresistas electos por popularidad. Sean los deportistas calificados, dirigentes de equipos futbolísticos, cocaleros, vedettes y otros, incluso, innombrables. Tampoco entendía como personas que no han pasado por la universidad podrían generar proyectos de ley coherentes y de beneficios integrales para la población. Pero después de escuchar la entrevista a la congresista Hilaria Supa, entendí que estaba equivocado.

Hilaria Supa nació en el distrito de Huarocondo, Anta, Cusco en 1957. Sus padres eran peones en una hacienda y su abuelo fue asesinado por defender los derechos de los campesinos. Aprendió a hablar castellano recién durante los años de su juventud. Era analfabeta. A los 15 años ya estaba casada y esperando un hijo. Y para los 22 su pareja había muerto dejándola con tres hijos más.

Los inicios como representante de su comunidad se remiten al Comité Micaela Bastidas, donde organizaba comedores para niños de bajos recursos y luchaba por las tierras de los campesinos. En 1991 se hizo secretaria de la nueva Federación de Mujeres de Anta (FEMCA), en la cual fue responsable para la alfabetización de las campesinas y la medicina tradicional. Criticó el uso irresponsable de agroquímicos.

También luchó por los derechos de las mujeres durante la época de Fujimori cuando eran esterilizadas masivamente con engaños y en condiciones de alto riesgo para su salud.
En el 2006 fue elegida como congresista por Unión por el Perú jurando en su idioma materno, el quechua.


Durante la entrevista Rosa Palacios le preguntó cómo sus conocimientos sobre los campesinos y el cultivo de la tierra eran relevantes en el Congreso. La intención de la abogada no fue minimizarla. Todo lo contrario. Le estaba dando la oportunidad para que el público pueda entender la importancia cultural que ella puede aportar al Perú. El Perú ancestral y lleno de conocimientos tradicionales. Entonces comprendí las críticas que se le hace a la congresista. Ella no es articulada ni sabe argumentar. No ha desarrollado la capacidad de hilvanar ideas completas que persuadan al público. La entrevistadora hizo un ejemplar trabajo encaminando las respuestas de la congresista y apoyándola en estructurar la intención que traían sus palabras. Hilaria Supa debería conseguir asesores que cumplan esta función.

Otro dato interesante de la entrevista fue cuando Palacios hizo mención al libro “Hilos de mi vida” biografía de la entrevistada, y relató que las madres de estas regiones mantenían a sus hijos con bajo peso para percibir la ayuda del Estado, ya que se repartía comida únicamente a niños con estas características. Por ello, es necesario Hilaria Supa, porque ella sabe realmente los problemas de su región y la inaplicabilidad de ciertas políticas.

Negar la hoja de vida de esta política y vapulearla, como lo han hecho algunos congresistas y periodistas, es negar a un sector de la población que ella representa. Es decir que el Perú contiene únicamente a los privilegiados que pudieron optar a una educación. Es ignorar a peruanos que han visto en ella cualidades de organización, de liderazgo y que han depositado en ella su confianza.

El hecho de no saber escribir correctamente o de no tener una educación académica no la disminuye en las capacidades que tiene para traducir el clamor válido de un sector de la población. Un sector que preferimos ignorar y ridiculizar por no ser lo suficientemente sofisticado. Un sector que merece del Estado educación y cuidado de la salud. Si se invirtiera más en educación y en alimentación tendríamos representantes de estas comunidades con mejores herramientas de gestión y sus proyectos serían viables.

Por ello, yo sí pido disculpas a nombre de los ignorantes. Ignorantes, (hasta hace unas horas) como yo, por perder la percepción y recurrir a fórmulas académicas. Supa, que sí supo plantarse a lo Kina y responderle al periodista Mariátegui dijo: a mí no me tienen que pedir perdón sino a los peruanos que me eligieron. A los quechuas, aymaras y amazónicos.

Espero que estos debates generen un análisis más profundo de la situación. Y que, finalmente, podamos constituirnos en una sociedad madura, respetuosa de las ideas, tradiciones y cultura de todos los peruanos.

martes, 14 de abril de 2009

Fujimuris futurus abruptus pest



He leído con paciencia variopintos y sendos artículos de numerosos líderes de opinión. Casi todos celebran la sentencia a 25 años del ex mandatario del Perú, Alberto Fujimori, por los delitos de lesa humanidad en los casos: Barrios Altos y La Cantuta y los secuestros de Gustavo Gorriti y Samuel Dyer. Porque dicen es la moralización del Perú, porque dicen es la justicia que finalmente se ha erguido para liberarnos de dictadores futuros, porque es lo que se merece después de tanto abuso de poder y crímenes. Sólo he leído dos artículos referidos al juicio que, a mi criterio, carecen de fundamentos y defienden, como en los mejores tiempos de la prensa subordinada, a nuestro “benefactor”. Federico Salazar y Javier Valle Riestra han despotricado sobre los resultados del juicio aduciendo que no hay pruebas que señalen a Fujimori como autor mediato de los crímenes antes mencionados. Luego, sale una encuesta dudosa donde se asegura que el 70% de los peruanos no están de acuerdo con la sentencia. Desmentida, dudosamente también, por Marco Sifuentes.

Aquí lo que dice la calle, el barrio, la gente de a pie y los que toman combi. También los que tienen sus carritos y los llevan al Parque de Chaclacayo y ponen la música que les agrade, siempre y cuando no sea demasiado lejana de la tendencia chaclacayina. La gente que se toma sus chelitas debajo del letrero que dice: prohibido libar alcohol, gente que conozco y o la que me presento en una noche bohemia para conversar de sus apreciaciones. Algunos dudan como si fuera cámara escondida. Otros, animadísimos, quieren explayarse en sus ruidosos comentarios que aprendieron en el noticiero de la mañana y que repiten con sus vasito de plástico lleno de cerveza en un ademán sincero de convicción. En esas horas de madrugada donde las mentiras no existen y las poses se esfuman después de unas cuantas rondas. La verdad es a continuación sugerente, metódica y muy divertida.

- Que suelten a mi chino - dice Daniel - , antes ¿a caso hubieras podido meterte tus chelitas tranquilo aquí?

- Antes se volaron la comisaría que está ahí donde está el chifa* - lo interrumpe Chris, señalando con el dedo el chifa cerrado, sin soltar el vaso-. Los sacaron a los tombos** y los llenaron de plomo esos terrucos*** malnacidos.

Todos asienten con la cabeza. Algunos éramos muy niños pero recordamos las noticias, las conversaciones de nuestros padres, ese miedo generalizado, los apagones, las bombas, los muertos desmembrados en las noticias de las 8 de la noche, si había fluido eléctrico.

- Era una época donde había que hacer eso pues, Alan se hizo el huevón nomás, alguien tenía que hacer algo - dice Mario, recostándose sobre su nuevo auto Kia y botando la espuma sobrante de su vaso -. Pero eso no quiere decir que no fueran crímenes.

- Correcto - acoto- fácil le hubiera sido a Fujimori, que controlaba el Poder Judicial, encerrar a todos los terrucos y tenerlos como trofeos de guerra. Acababa su gestión y ahorita sería presidente del Perú en vez de estar preso por huevón.

Satisfecho por mi comentario, agrego con un cinismo desmedido.

- Además fueron cojudos pues, como van a cometer semejante crimen y no desaparecer los cuerpos, y encima los indultan a los militares por esas matanzas, ahí solitos se fueron de imbéciles.


- Que lo indulten, tanta vaina, sin él ahorita el Perú no estaría así - dice Daniel.

En realidad sólo Mario y yo estábamos de acuerdo con la sentencia, Daniel y Chris que lo indulten y los 8 restantes que le bajen la pena.

Animado, prosigo cambiando la escena. Les pregunto a mis amigos ¿qué hubiera pasado? si el chino hubiera entrado a la sala donde se lo juzgaba, con la frente en alto, diciendo: sí, yo fui el que ideo toda esa estrategia de guerrilla contra el terrorismo, porque eran tiempos difíciles, era lo único que se podía hacer. Soy responsable de las víctimas y pido disculpas por los inocentes. Me juzgarán ahora por los crímenes que cometí, pero todos aquí saben que de otra forma no hubiese existido la paz.

Todos se miran, me miran, Daniel ya no mira porque está cabeceando. Quizás le hubieran bajado los años agrega Edilberto, que es abogado. La situación sería otra. Creo que Nakasaki aspiró mucho y se quedó con una condena de esa magnitud.

Finalmente, no hay pruebas que señalen a Fujimori como autor. Me refiero a una confesión escrita o un documento ordenando textualmente el aniquilamiento de estas personas, terroristas o no, con derecho a un juicio. A Capone tampoco se le encontraron pruebas, pero nadie dudaba de la mafia que había montado. En estos casos la lógica penal trata de demostrar los hechos y su relación con el sospechoso. Se demostró que el grupo Colina pertenecía a una estructura con mandos que finalmente recaían en Fujimori, pasando por Montesinos. El gobierno sostenía económicamente e indultó a estos criminales cuando fueron descubiertos. Estos son indicios suficientes para culparlo. Toda la sentencia puede ser encontrada en http://www.pj.gob.pe/CorteSuprema/spe/index.asp?opcion=detalle_noticia&codigo=10409. El indulto para casos de lesa humanidad no existe. Podría Alan indultarlo. Keiko y Bayly de llegar a ser presidentes también lo indultarían. Eso significaría renuncia a la Corte de San José y ser parias en cuestiones de derechos humanos.

Creo que Fujimori perdió la percepción de la realidad. Se sintió todopoderoso. Montesinos se lo hizo creer. Hizo mucho por el país, pero también fue un criminal. Por lo último se lo juzga, por lo primero creo que ya cobró sus honorarios en forma holgada y se los llevó en voluminosas maletas a Japón. Luego demostró Fujimori, al ir a Chile, que sin Montesinos era un inválido en estrategias.

Todavía existe otra instancia. Creo que le bajarán los años. Menos de 20 no sería apropiado. Por haber sido presidente, le deberían dar todas las comodidades necesarias en su prisión. Y que los domingos le hagan su parrillada con toda la familia y que Bayly vaya y cuente sus chistes aristocráticos y le unte crema bronceadora a Kenji. Que se jueguen su pichanguita toda la corte de ayayeros descerebrados y que después se metan a la piscina. Sí que le pongan piscina al chino. Pero que esté encerradito ahí, como trofeo de la democracia. Encerradito hasta los 97. Como dice Beto Ortiz, cuando lo reelija el pueblo peruano como el presidente más longevo del mundo.
* restaurante donde se sirve comida china criollizada.
** policías.
*** terroristas.

martes, 23 de diciembre de 2008

Gente que no me conoció


Conocí a Pedro Pablo Kuczynski en los vehículos que te transportan de la puerta de embarque hacia el avión, en el aeropuerto Jorge Chávez, mientras revisaba una y otra vez mi pasaporte vencido, como si de tanto revisarlo, tendría a bien regresar a la vigencia. Ideando la cara de idiota que pondría al explicar mi ineptitud al agente de migraciones cuando llegase a Boston, quién, estoy seguro, insultándome, me mandaría al cuartito de torturas, porque, vamos, cuando veas esos dedos lubricándose y escuches el látex de los guantes, empieza el drama sicológico. PPK, sus siglas en un maletín de lo más sofisticado, es él, pensé, como si no hubiera sido suficiente reconocerlo instantáneamente viéndole la cara. Adopté postura de diplomático y le dije, Ud. es Pedro Pablo Kuczynski, ministro de economía. Orgulloso de mi conocimiento político, le estreché la mano. El, fino y educado, hizo lo mismo con una sonrisa tan sofisticada como su maletín de cuero. Me dijo que tenía que ir a Washington a una reunión importante. Fue amable, cordial y nunca borró su sonrisa mientras conversaba conmigo. Me dio su tarjeta, al mismo tiempo que lo felicitaba por su labor. Tarjeta que más tarde perdí por la inercia de mi desorden.

A los 14 años, en la Feria del Hogar, abrazado de mi chica castaña, 3 años mayor que yo, apiñado en la primera fila, conocí a Ricardo Arjona. Cantaba esa canción ¨Mujeres¨ que detesto tanto, por su letra ridícula, su rima insoportable y porque me recuerda, que con esa canción, se acercó orondo a Tatiana y le alcanzó una rosa que había sido recibida momentos antes por una fan estridente. Recuerdo que me miró sarcástico y con aires de galán. Esa misma noche, Tatiana, en vista del atropello que había sufrido, me regaló un anillo diciéndome que me querría siempre, el cual también, creo, he perdido por la voracidad de mi caos.

Haciendo hora, decidiéndome entre El gran laberinto de Fernando Savater y The Cleft de Doris Lessing, en Crisol del Jockey Plaza, mientras esperaba a Milagros (anuncio para todos los cobradores y taxistas, entre amigos y entendidos, que me han corregido por decir jo-quei, en vez de yo-quei, como dicen ellos; yo hablo castellano en Lima y digo jo-quei, si quisiera decirlo en inglés diría yo-qui ('dʒɒkɪ)); ingresó Gian Marco Zignano para firmar autógrafos y promocionar el libro que acababa de publicar, La madera del alma. Su sonrisa no le pertenecía. Creo estaba estipulada en un contrato. Lo vi mucho mayor de lo que lo hubiera proyectado. Preferí no acercarme y guardar la memoria intacta de esa conversación que tuvimos, a la salida del Montecarlo, 1998, ambos con pelo, cuando presentó la obra músico teatral Voces y Cuerdas, junto a Jean Paul Strauss, Domingo Garibaldi y Jorge Pardo. La vimos con Maritza, una semana después de haber terminado nuestra relación. Aquella noche, Maritza y yo, salimos cogidos de la mano regresando a su casa, sin decir una palabra.


Cecilia Valenzuela hacía compras en Wong (cuando fue comprado por los chilenos, sentí que me quitaban Arica otra vez) del Ovalo Gutierrez, mi preferido, por su atención insuperable y por el viejito siempre enternado y eternizado, el señor Cochrane, que vive en Enrique Meiggs, que gusta de escuchar el piano, sentadito, esperando conversación. Risueña y acomedida, le dije que siempre veía su programa (no le dije que lo hacía únicamente mientras Rosa María Palacios estaba en comerciales).

A Luis Horna lo conocí entrando a Ace de la Javier Prado, con mirada de pocos amigos, yo que andaba rociado de un humor triunfante preso de alguna bebida vivaz, me acerqué para felicitarlo por su victoria con Pablo Cuevas en el Roland Garros. Apenas me miró. Estaba seguido por su esposa, de cara hermética también.



Saliendo de Plaza Vea, con El Gchu, nos topamos con Farid Matuk. Lo saludamos y comprobamos que sí usa esa corbatita peculiar con el bigote que no le hace juego. Parecía apurado pero fue cortés. Creo que nadie lo saluda en la calle.

En Larcomar vi a Laura Huarcayo, que es más bella de lo que sale en la tele, y es real y simpática. Tomándose fotos con niños, mera excusa de sus no tan angelicales padres para acercarse a ella. En esos momentos yo también quería ser padre de trillizos y tomarme muchas fotos con ella. Hola Laura le dije, hola me respondió con su sonrisa de media cuadra, pero hermosa igual.



En el restaurant de Isla Negra, conocí a Pedro Lemebel, con temor le pedí que me firmara su libro Los incontables, que por suerte había comprado horas antes en el Paseo Ahumada. Por supuesto, guapo, me dijo, tú no eres de acá, tú eres peruano, sí, le respondí, enrojecido. Tenía una bufanda que le cubría la cabeza y una alegría impostada, pero en ese momento, más real que la mía.

A Shakira (cuando era nuestra y no de los gringos, como ahora), la conocí, apenas cuando tenía ella unos 20 años, y yo 18, yo era parte de Defensa Civil y cuidábamos la seguridad en El Estelar de la Feria del Hogar, en el Backstage, nos repartió discos compactos y se tomó fotos con nosotros. El disco soportó mi desorden, pero no a Ximena, que terminó llevándoselo, entre otras cosas, aduciendo venganza por un engaño que nunca cometí, y que en el fondo fue la disculpa perfecta para estar con Rodrigo, mi amigo, quién después me comentó, hacían el amor escuchando mi disco firmado por Shakira.

También conocí a Alberto Fujimori, cuando fue a mi colegio, el Colegio Unión, en Lurigancho, construyó una pista de acceso y donó dos omnibuses que hasta ahora los he visto rondando. Yo estaba en la escolta y saludó los que la integrábamos. Rompimos protocolo y le estrechamos la mano. Todos menos el que cargaba la bandera que no se movió y después se enojó con nosotros por haberlo hecho. Más tarde el poder lo convirtió en tirano. Y al de la bandera en guardaespaldas de Alejandro Toledo.

En el Resort Puerta Palmeras, en Tarapoto, una noche que me puse a jugar billar con una pareja de suecos. Conocí a Alfredo Ferrero, hombre muy amoroso con su esposa e hijas. Es más joven de lo que aparenta en los medios. Risueño y relajado, conversamos a gusto en el bar del hotel, él sólo tomando un refresco de frutas. Yo, algo menos saludable. El siguiente día compartimos una expedición a la Catarata de Ahuashiyacu.


Alonso Cueto no me conoce, pero me escribió debido a la publicación Premio VERDEOPINION 2008, sus palabras infundieron ánimo que perdurará para seguir escribiendo. Me gustaría conocerlo.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Rat Power

Los acontecimientos que produjeron la salida del Premier Jorge del Castillo y parte de su gabinete, no responden al desgaste político producto de ser mediador de interminables conflictos de toda índole, o de obedecer a siniestros tratos con el fujimorismo y sectores apristas como algunos creían, tampoco a su incapacidad, porque con el pasar de los años Jorge del Castillo se ha convertido en un político maduro y diestro en asuntos de gobierno. Lo que dilapidó su gestión fue el escándalo, producto de la conversación entre dos ratas (como llamó a Quimper y León, el propio Presidente Alan García), sobre supuestos negociados entre la empresa Discover y Petroperú para la adjudicación de lotes petroleros y a la cercanía que proyectaba con las esferas más altas apristas, entre directores, ministros y el propio presidente.

A casi un mes de la divulgación de dichos audios, Rómulo León sigue prófugo de la justicia. Su orden de detención fue dos días después de la emisión de esta información a través del programa periodístico Cuarto Poder. Dos días es tiempo suficiente para evitar la obtención de mayores pruebas incriminatorias, para negociar entre los involucrados y definitivamente para generar mayores suspicacias sobre la reacción tardía de la policía, el poder judicial y el entorno político.

Pero lo que sorprende más en este sonado caso, a mi juicio, son las declaraciones formuladas por el flamante Jefe de la Policía Nacional del Perú, General Mauro Remicio, al referirse sobre la ¨inminente captura¨ de León, a su ¨acorralamiento por las fuerzas especiales¨ y a afirmar incluso, que lo tendrían bajo custodia ¨antes de fin de año¨. Me pregunto, si lo tienen acorralado por las fuerzas especiales, ¿por qué esperar hasta antes de fin de año para apresarlo y colocarlo a derecho? ¿Qué sabe León que mantiene a raya a la Policía y al Poder Judicial? ¿Favor directo le están haciendo al gobierno de turno? ¿Acaso León no puede ser tocado, debido a que si hablara, generaría demasiada inestabilidad política?

Recordaba a Fujimori con sus formidables camionetas todo terreno dirigiendo las huestes armadas personalmente en la búsqueda de Montesinos por mi Chaclacayo querido. Una farsa que se repite hoy.

El ubicado, acorralado y no extraditable León parece haberse refugiado en alguna embajada (probablemente en alguna casa de sus amigos en Las Casuarinas o en La Planicie) o en la dimensión desconocida. Pero eso sí, está en Perú, no ha salido, de eso no hay duda. Así lo asegura el Ministro del Interior Remigio Hernani y el propio Yehude Simon, actual Premier. ¿Cómo saben que está en Perú? y no digan que por su movimiento migratorio, porque nadie escapa sellando su pasaporte. Hernani también reveló que León ¨tiene amigos muy poderosos¨ a lo que Mercedes Cabanillas inmediatamente respondió ¨que no eran apristas¨ ¿Quiénes son estos amigos poderosos? El premier también ha invitado a Rómulo León a entregarse a la justicia alegando que ¨respetaremos sus derechos y lo protegeremos¨ clara manifestación de Simon para mantener cierto alejamiento de las prácticas no tan sanas que últimamente se formulan en torno a este suceso, aunque decir que lo van a proteger no lo absuelve de una ligera sospecha con respecto al mensaje que quiere propagar.

Todavía hay mucho que explicar en todo esto. Sería muy positivo que a León lo pongan en el banquillo de una vez. Antes que sus compinches empiecen a perder la paciencia por el trato preferencial que está buscando y se hunda todo el barco. Claro que las ratas son las primeras en saltar, para salvarse o para morir. Pero hay ratas que tienen salvavidas y ¨amigos poderosos¨ que son rápidamente rescatadas. ¿Qué sabes León?

jueves, 2 de octubre de 2008

Política

¡A Palacio Carajo!

En julio del 2001 las protestas condensadas en una gran marcha llamada los Cuatro Suyos inundó Lima y otras partes del Perú. A diferencia de la opinión de muchos, esta muchedumbre no apoyaba en su mayoría la candidatura de Alejandro Toledo, estos peruanos que inundaron las calles virreinales obedecían a la tendencia democrática. Mujeres, trabajadores, estudiantes intentábamos secuestrar la dictadura que como quiste había asolado la libertad nacional. No vitoreábamos por Pachacútec, sólo queríamos que Fujimori se vaya. Ese día no vi a Ollanta Humala por ningún lado.

Frente a Palacio de Justicia una imagen casi patronal se levantaba entre el concierto de almas; de mirada brillante, pelo trinchudo y sudoroso como personaje de Ciro Alegría. ¡A Palacio carajo! Repetía incansablemente. Se erguía más allá de su diminuta estatura y con voz trasnochada azuzaba al pueblo a retomar por la fuerza la libertad. Sus seguidores con vena abultada en el cuello gritaban a viva voz la proclamación del empujón y la zancadilla. Abajo los pitucos, el pueblo al poder, al fin y al cabo la gente prefiere al matón, al que dice más lisuras, al más bravo, el que se viste de rojo, de Inca, él si pondrá orden. ¿Por qué se confunden estos rasgos con buen liderazgo y a la prédica ordenada como pituquería? ¿El que no insulta no está a la altura de ser un buen líder?

Han pasado casi cinco años y encuentro en las calles un nuevo caudillo de la pataleta, del descontento, de la venganza y arrimado con sujetos de dudosa conducta. Disfrazados con el nacionalismo y con el antisistema. Un político moral debe vestirse de coherencia, precisamente de esta virtud carece el candidato a la presidencia Ollanta Humala.

En 1992, en la era Fujimori, 21 militares se sublevaron contra la dictadura, entre ellos incluso capitanes; no obstante ese mismo año acciones del “Capitán Carlos” (alias que Ollanta negó como referido a él, pero luego se rectificó aduciendo que habían otros con el mismo apelativo) en Madre Mía serían más tarde consideradas como violación a los derechos humanos según familiares de las víctimas y otros pobladores de la zona. Es que el Perú estaba en guerra, había que ser sanguinario, escucho a un amigo que intenta defender los crímenes imputados. Sí pues, porque soy pobre debo secuestrar a algún rico para pedir recompensa y alimentar a mis hijos.

Más tarde, Julio 1999, el jefe de relaciones públicas del gobierno Fujimorista, Gral. Cano recomienda el ascenso de Humala. Por supuesto el último mencionado alega que el cumplía sólo con su labor militar al servicio del Perú, un tanto discutible su posición ya que al fin y al cabo sirvió no a uno, sino a dos de los órdenes políticos que el considera corruptos y denigrantes para la nación. ¿Por qué no lideró en esa época la revolución moral que el Perú tanto necesitaba? El momento quizás no era el más oportuno estratégicamente hablando. Así que espero hasta el 29 de octubre para levantarse en Locumba, Tacna; cuando la dictadura ya había sucumbido debido al video Kouri-Montesinos. Ya era seguro sublevarse al lado de su hermano Antauro.

Entre los años 2003 y 2004, en Francia y China, Humala ha recibido el pago de US$ 220 459.00 un promedio de 8 000 mensual y poco más de 26 000 cada vez que se mudaba como agregado militar. Sin embargo hace poco criticó a los congresistas de comechados por ganar, según dijo, 10 000 al mes. Ardua labor seguramente cumplía él en estos países, para equilibrar los 2 000 de déficit. El 18 de octubre de 2004 una publicación en el pasquín “Ollanta” repartido por reservistas, exigía el fusilamiento de Toledo por ser presidente de los chilenos, a esto Humala, quien seguía percibiendo el jugoso sueldo, alega que no sabía lo que en el diario se publicaba, yo no le creo, pero es sólo mi opinión. Esta suerte de “periódico” donde se hacía apología al racismo, la violencia y al fusilamiento de judíos, políticos y homosexuales plantea, también en sus páginas el control de Panamericana y El Comercio (medios de información) por el Estado a través de universidades nacionales. ¿Habrá sido este tópico una de las preocupaciones expresadas por Delgado Parker en el almuerzo con Torres Caro? Por supuesto Ollanta ahora se quiere deslindar de Antauro, de Torres Caro, de “boquita de caramelo” Abugattás cuando meten la pata; así como Fujimori hasta ahora dice que no sabía nada de lo que hacía Montesinos. Tal deslinde lo quiere hacer también del partido etnocacerista que con su propia firma fue inscrito en la ONPE. En fin, como político tradicional no tiene nada que envidiar a los actuales.

No se puede hablar de democracia cuando se incurre en el apoyo a levantamientos criminales como la de su hermano Antauro en el intento de derrocar a Toledo, incluso llamando al Presidente de la República a retirarse del cargo cuando fue legítimamente elegido por el pueblo; ni cuando se defiende la ideología de Velasco, quién fracturó al Perú, expropió, se hizo amo de los medios de información y critica a Belaunde en la página 45 de su “plan de gobierno” por devolverlos a sus dueños. No se puede decir que su familia no forma parte de su línea política cuando el 1 de enero de 2005 respaldó a su hermano por el asesinato de 4 policías, o cuando dice no avalar el extremismo de su padre cuando este lo acompaña a actos públicos como el homenaje a Velasco Alvarado el 9 de octubre de 2005. Tampoco se puede decir que respetará la ley y que cambiará la Constitución, cuando la única forma es el golpe de Estado.

La coherencia es pues, la bandera que no se iza en la campaña de Ollanta. Sus fervientes seguidores que se cortan las venas por su líder y se desgañitan por el nacionalismo ¿Cuántos de ellos quedarían en nuestra tierra si se les daría visas para salir del Perú? ¿Cuántos de ellos repartirían sus ganancias si fueran empresarios solventes? Un amigo el domingo me dijo, yo quiero que salga Humala porque soy pobre y me dará trabajo. Lo mismo escuché hace 5 años cuando mi mismo amigo votó por Toledo y terminaba su segunda carrera en la universidad.

Si quieres discrepar conmigo, escríbeme, aprovechemos el intercambio de ideas que permite la democracia, con altura y respeto. Favor de enviar a sus contactos si lo consideran pertinente.

Leonardo Calderón Zavaleta
. 04-03-06