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jueves, 23 de julio de 2009

Transformers en la selva peruana


La ideología americana no sólo se remite a su poderío bélico mundial, también impera la necesidad de informar a la población, mediante películas y otros medios, de los destructivos que pueden ser cuando no se está alineado a su filosofía de vida. Para ello se servían antiguamente de los dibujos animados, por ejemplo, quién no recuerda a Popeye combatiendo con éxito a los japoneses y destruyendo submarinos alemanes. Así también las numerosas películas taquilleras presentando al ejército americano como salvador de tierras inhóspitas prodigando a sus habitantes de la tan ansiada democracia a punta de balas y napalm.

La tecnología ha traído nuevas herramientas de persuasión a la armada gringa: Transformers. Y no es que se deslicen subliminalmente mensajes de quién está a cargo de la paz mundial. Para nada. En esta película se hace un grabado en alto relieve de lo contundentes que pueden ser frente al enemigo. Claro y directo como diría Alvarez Rodrich. Nada de medias tintas. Mensaje a prueba de dummies. Estados Unidos es y seguirá siendo la fuerza más letal, justiciera y poderosa del planeta Tierra.

¨Y si uno ha chequeado por Internet que el director de Transformers 2 es Michael Bay, tampoco debe esperar demasiado. Si no saben, o no se acuerdan, el señor Bay firmó con nombre completo ese enlatado bochornosamente patriotero y conservador llamado Pearl Harbor. Pero, además, hay un grupo de comandos del ejército de EE.UU. que acompaña a los Autobots en su lucha contra los malignos Decepticons: los norteamericanos se pasean por Egipto y Jordania con una autoridad envidiable destrozando, con las máquinas de acero, pirámides y otros invaluables vestigios arqueológicos. No, el cine no es solo entretenimiento ni simple ficción.¨ (Perú21.pe)

Se ha observado también que en la película presentan a los soldados de otros países como caricaturas maltrechas y sumidas en proyectar la más sincera lástima. El capitán de las fuerzas egipcias al ver a los autobots surcar sus carreteras, en vez de impedir su paso, se arrodilla ante ellos cuando escucha la palabra New York. El capitán egipcio por supuesto mide un metro y medio, tiene signos de retardo mental y es todo él una asidero de vergüenza, así nos ven los americanos tal vez.



Hace un par de días leo en una minúscula nota en el diario Perú21 que el derribo de una avioneta que transportaba a una familia de misioneros norteamericanos producido en abril del 2001 fue ordenada por la CIA (Central de Inteligencia Americana) aplicando un programa antidrogas (fuente: New York Times). Según un informe de la Inspectoría de la CIA, entre 1995 y 2001 las naves de guerra peruanas derribaron, por orden de ese organismo, 15 avionetas civiles “sin ser identificadas ni advertidas debidamente”.

¿Alguna palabra o explicación de parte del gobierno? Mientras haya gripe AH1N1 y escandalosos crímenes de nuestra farándula, no es necesario. Ciertamente hay que mirar a otro lado mientras se mella nuestra soberanía. Total, son los Autobots los que nos lo ordenan.

lunes, 5 de enero de 2009

Gaza sin gasa

Las “guerras inteligentes” predicadas con fervor mesiánico por el saliente presidente de los Estados Unidos y sus creyentes seguidores, ha dejado una vez más, prueba contundente de la estupidez humana.
Los bombardeos en Gaza han soslayado a la fecha un saldo de más de 600 palestinos muertos y alrededor de 2800 heridos. Sólo desde la invasión última israelí, iniciada hace dos semanas por el rompiento de la tregua violada por Hamas. Las diferencias bélicas son abrumadoras, no así el odio que data de épocas bíblicas.


El sionismo no ha respetado los tratados entre las parte. Palestina nunca ha sido una nación, desde la ocupación Otomana ha pasado por diferentes administraciones incluyendo los jordanos y egipcios. Y ahora el gobierno israelí pretende hace uso de su capacidad militar para erradicar un gobierno instalado democráticamente. Que ha cometido actos de barbarie también. Así como la agresión israelí en Cisjordania y Gaza.

A estas alturas puedo decir que Darwin estuvo equivocado, el ser humano todavía no ha evolucionado a nada rescatable. Si fue primate, mejor se hubiera quedado así.

Lo que más me exaspera es que la comunidad internacional no haga nada al respecto. La ONU ha probado una vez más ser un ente sin mayor poder de disuasión. Que ni la Cruz Roja pueda ingresar a la zona de ataque, es solo una muestra de la brutalidad. Y que hayan cortado los suministros de energía, agua y alimentos a un millón y medio de personas. Por supuesto esta práctica se viene realizando para extorsionar a la población palestina hace varios años. Convirtiendo a sus habitantes presos de un gran campo de concentración con sabor a patria.


La tierra prometida de los judíos, sagrada de los musulmanes y santa de los cristianos no es más que tierra manchada por sangre de seres humanos víctimas de las ideologías que se dictan a los autómatas creyentes en algo que desafía su propia existencia.
Respeto a todas las religiones y creencias pero cuando su ideología consiste en erradicar seres humanos, caen en la misma bolsa de podredumbre.

PD. Las fotografías fueron tomadas del blog de Heduardo y pueden ser vistas en http://heduardo.blogspot.com/2009/01/holocausto.html
Otros sitios de información y opinión
Este último resume la milenaria disputa

sábado, 11 de octubre de 2008

César


César me ha pedido hace dos meses que hoy lo acompañe a su juramentación para convertirse en ciudadano americano.


No sé por qué le dicen americanos a los estadounidenses. Una vez le inquirí a uno: I am Peruvian, ok? So you are Unitedstatian? Creo que contaba con total respaldo de la lógica. Con su perfecto y envidiable inglés me respondió, yo soy americano. ¿Y yo que soy? Le inquirí con la seguridad que no sabía dónde quedaba Perú, y listo para darle una nutrida clase de geografía, me respondió casi instantáneamente, you are all mexican. Nos reímos porque mi falta destreza chicharachera en inglés me impidió hacerle frente, no supe que contestarle. Mantenemos una cordial relación en base a chistes racistas que a mí no me molestan y a él tampoco cuando hago referencia a su ascendencia alemana. Y sí pues, no hay palabra en inglés que traducida sea estadounidense. Los ingleses nunca se imaginaron que podrían llegar a haberlos.


Mi despertador suena y calculo cuánto en realidad vale la amistad con César. Me levanto. Es demasiado temprano para cualquier cosa. Mi insomnio que me aniquila con una algarabía casi ortodoxa me abandona justo ahora que ya tengo que esperar por César que me recogerá en su convertible. Recuerdo que ya no tengo más Alprazolam. Y que tampoco iré al doctor para pedir receta. Si estuviera en el Perú sería diferente, la bocina tan cubana y estruendosa me corta la melancolía en un chín. César está con una camisa blanca, con un pantalón de mezclilla y con unos zapatos de cocodrilo que me parecen detestables pero que siempre usa en ocasiones especiales. Subo al carro sin decir nada y quedo dormido a medias haciendo un mapa imaginario de las calles por las cuales creo que pasamos. Odio ir al centro de la ciudad. No hay nada mejor que estar en nuestra pequeña islita de Key Biscayne donde nunca pasa nada y uno puede ver el mar atrás y adelante dándote la sensación constante de ser parte de un naufragio. Toma toda la 913 hasta llegar a la 95 luego la salida 2A hasta la avenida S Miami, dobla a la izquierda, después a la izquierda otra vez en la calle SW 1st, en esta, en esta cabrón, ya te pasaste, gira a la izquierda en la siguiente, ahora a la izquierda, aquí estamos en la avenida SW 1st, sí, sí huevón una es calle y la otra avenida, estos gringos no se les ocurre nada mejor que poner nombres repetidos.


Por supuesto no hay estacionamiento en ninguna parte y tenemos que dejar el carro a unas 8 odiseicas cuadras. A nuestra edad y poca capacidad pulmonar por la bohemia vida que nos vimos obligados a vivir, es toda una travesía surcar esas iluminadas calles por el sol que se avecina como comercial de D´onofrio con sus rayos que ya se van sintiendo como flechas a través de nuestros decaídos cuerpos. Llegamos y yo me siento Atlas. El edificio de 15 pisos parece una enorme estructura de nichos. Pienso en el cementerio de Chaclacayo y me preocupa la idea de que cuando muera no haya un espacio para mí.


Me pregunto para qué Estados Unidos querría un ciudadano como César que lo único que sabe hacer bien es presumir de sus erecciones y de lo exitoso que es con las mujeres. Al entrar a la sala de espera, después de una rigurosa búsqueda por armas de destrucción masiva en nuestro bolso de cuero bamba, me doy cuenta que hay mucha gente que quiere ser estadounidense. Entra, está nervioso, le digo que se calme que si no pasa el examen escrito es porque no merece ser gringo, y me río, no le causa gracia, porque desde que vi las preguntas me burlaba que estudiase con tanta entrega diciéndole que hasta un dirigente del SUTEP podría salir airoso de tal prueba. Firma su nombre y nos sentamos. Yo leo al viejito Cisneros que me parece entretenidísimo. Debe ser porque también a mis cuarenta y tantos me considero una momia. Y cuando sea viejito quiero ser como él y montar bicicleta por toda la Costa Verde y tener los amigos que él tiene.

La sala de espera está correctamente alfombrada, un televisor en mute parece más de adorno que informativo, CNN con las noticias del pequeño accidente que tuvo el presidente Obama al salir de cacería con sus amigos blancos como él, en fondo mímico. Las personas esperan ansiosas, acompañadas de sus familiares, o abogados, o amantes, un grupo de mexicanos están todos bien vestidos esperando que el papá sea ciudadano, listos para celebrar como si se hubieran sacado La Tinka. El primero en la familia dirán orgullosos, él nos salvará de ser ene enes. Entran dos hindúes, son esposos, él me pide un lapicero, también está nervioso, le miento y le digo que no tengo. Porque quiero subrayar a Cisneros. Después me doy cuenta que de pura vergüenza no sacaré el lapicero para que no se dé cuenta que le mentí y me arrepiento de no habérselo prestado, luego de observar cómo ha sufrido por conseguir uno con formas de mendigo en su peculiar acento para hablar inglés. Hay una rubia que espero que sea holandesa para que sea perfecta en mi fantasía erótica que no deja de hablar por teléfono en un idioma que no logro descifrar. César me dice que es danés. Por supuesto la mayoría son cubanos, con el tiempo he aprendido a quererlos a pesar que el principio no soportaba su hablar angurriento y estrepitoso. Anippe Funsani, door 2, dice una voz electrónica parecidas a las de los aeropuertos. Boleslawa Chrzciciel, door 1, un polaco de 2 metros con barbas rojas y sombrero se apoya en su bastón y va hacia la puerta equivocada. Phanindra Chandrashekhar, es el hindú sin lapicero a punto de un derrame cerebral por su nerviosismo desmedido, door 1. César Rodriguez, door 2, que poco llamativo es tu nombre viejo huevón le digo. No me responde y se para con la solemnidad de estar yendo a un fusilamiento. Tranquilo, le digo.

Pasa una hora. Sale enojado, pero disimulándolo con una sonrisita de turista japonés. Asumo que lo jalaron en el examen. En el ascensor me dice, hijos de la mala madre, que se metan su ciudadanía por el culo que no les voy a pagar más de lo que ya les he pagado a esos hijos de puta toda mi vida. César paga más de 500 dólares a la semana en impuestos. Yo lo sé porque trabaja para mí. El Estado le dijo hace un mes que le debía 7000 dólares por un préstamo que sacó de su jubilación para comprar el convertible. Que si no lo paga, no será ciudadano y no podrá votar por el hispano que se está lanzando como candidato. César no ha tenido esa cantidad de dinero para devolver. Había pasado el examen perfectamente. Hablaba mejor inglés que el que le hizo la entrevista. Pero le debe al Estado 7000 dólares y eso no se lo perdonan ni al Papa.

No jodas y vamos a desayunar le digo. Él con sus ojos encendidos y más azules que nunca me dice que me dejará en mi casa. El trayecto es silencioso y termino de leer a Cisneros.

Hace unos minutos me ha llamado. Dímelo muchacho lo remedo hablando como cubano sabiendo que es él. ¿Puedes? Me pregunta. Tú qué crees le respondo. Ya te hice el depósito hace una hora viejo cabrón. César va a ser un buen Unitedstatian.