
La ideología americana no sólo se remite a su poderío bélico mundial, también impera la necesidad de informar a la población, mediante películas y otros medios, de los destructivos que pueden ser cuando no se está alineado a su filosofía de vida. Para ello se servían antiguamente de los dibujos animados, por ejemplo, quién no recuerda a Popeye combatiendo con éxito a los japoneses y destruyendo submarinos alemanes. Así también las numerosas películas taquilleras presentando al ejército americano como salvador de tierras inhóspitas prodigando a sus habitantes de la tan ansiada democracia a punta de balas y napalm.
La tecnología ha traído nuevas herramientas de persuasión a la armada gringa: Transformers. Y no es que se deslicen subliminalmente mensajes de quién está a cargo de la paz mundial. Para nada. En esta película se hace un grabado en alto relieve de lo contundentes que pueden ser frente al enemigo. Claro y directo como diría Alvarez Rodrich. Nada de medias tintas. Mensaje a prueba de dummies. Estados Unidos es y seguirá siendo la fuerza más letal, justiciera y poderosa del planeta Tierra.
¨Y si uno ha chequeado por Internet que el director de Transformers 2 es Michael Bay, tampoco debe esperar demasiado. Si no saben, o no se acuerdan, el señor Bay firmó con nombre completo ese enlatado bochornosamente patriotero y conservador llamado Pearl Harbor. Pero, además, hay un grupo de comandos del ejército de EE.UU. que acompaña a los Autobots en su lucha contra los malignos Decepticons: los norteamericanos se pasean por Egipto y Jordania con una autoridad envidiable destrozando, con las máquinas de acero, pirámides y otros invaluables vestigios arqueológicos. No, el cine no es solo entretenimiento ni simple ficción.¨ (Perú21.pe)
Se ha observado también que en la película presentan a los soldados de otros países como caricaturas maltrechas y sumidas en proyectar la más sincera lástima. El capitán de las fuerzas egipcias al ver a los autobots surcar sus carreteras, en vez de impedir su paso, se arrodilla ante ellos cuando escucha la palabra New York. El capitán egipcio por supuesto mide un metro y medio, tiene signos de retardo mental y es todo él una asidero de vergüenza, así nos ven los americanos tal vez.

Hace un par de días leo en una minúscula nota en el diario Perú21 que el derribo de una avioneta que transportaba a una familia de misioneros norteamericanos producido en abril del 2001 fue ordenada por la CIA (Central de Inteligencia Americana) aplicando un programa antidrogas (fuente: New York Times). Según un informe de la Inspectoría de la CIA, entre 1995 y 2001 las naves de guerra peruanas derribaron, por orden de ese organismo, 15 avionetas civiles “sin ser identificadas ni advertidas debidamente”.
¿Alguna palabra o explicación de parte del gobierno? Mientras haya gripe AH1N1 y escandalosos crímenes de nuestra farándula, no es necesario. Ciertamente hay que mirar a otro lado mientras se mella nuestra soberanía. Total, son los Autobots los que nos lo ordenan.