
El amor es como el rocío.
Tratar de olvidar es más bien como un diluvio.
Es estar a tu lado lo que me obliga a alejarme,
debo estar con otros.
Aunque sean espanta cuervos de los mitos míos.
Una calle que se dibuja como un río iluminado
por donde creo caminar,
en silencio.
Una luna sedienta de luz.
Finalmente soy presa de mis recuerdos
no es lo que uno vive, lo que vive.
Sino lo que recuerda.
Pues existe sólo el pasado.
El presente es, a mi entender, una irregularidad del tiempo,
que se aleja al pasado en el instante que lo presenciamos.
Ha tenido que arrodillarse esta noche para dibujar tu piel,
la tonalidad gris de tus colores.
No sé cómo haces para mirarme siempre de lejos cuando estás cerca.
He tenido que recorrer todo este trecho
para encontrarme, nuevamente, solo.
Para darme cuenta que me va a faltar tiempo para quererte a mi manera.
Me va a faltar fuerzas para abrazarte como quisiera.
Sequía de estrellas.
