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sábado, 27 de diciembre de 2008

Autoretrato en sepia (Sus clavículas de marfil, pág. 122)


Quisiera tomarte entre mis brazos, pero me desmayaría de la emoción.
Me gustaría ser tu amante, para dejar de amarte a distancia.
Quisiera decir que te amo, pero ya te lo escribí hace 3 días.
Quisiera soñar, pero tengo insomnio.
Me gusta el aire puro, pero fumo.
Me gustaría tener hijos, pero no que ellos me tengan como padre.
Me gustaría un abrazo, pero que no me arrugue la camisa que he planchado sin respeto de sus contornos.
Me gusta la pasión, pero soy un juguete en prisión de miniatura.
Algo así como un halcón miope.
Una hormiga ociosa.
Un escritor sin libro.
Militar en Costa Rica.
Navegante sin remos.
Iglesia sin bancas.
Un aposento sin almohadas.
Creo en Dios pero no tengo paz.
Quiero ser agnóstico, pero me falta fe.
Panteísta de la nada absoluta.
Me gusta la libertad, pero no sé si la pagaría con soledad.
Me gusta leer, pero más que me lean.
Creo que del amor ya no me gusta nada.

jueves, 30 de octubre de 2008

Sus Clavículas de Marfil (pág. 28)


De esta luna tardía, hay solo estrellas,
Este caprichoso sol se ha vestido de luna llena.
Hay un lago lleno de luces naufragas y paulatinas.
Una voraz neblina de redoblados esfuerzos
Por persistir y mantenerse a flote.

Nada que decir de la lluvia que nos canta a ciegas bajo su propia textura.
Madrugada de colores pintada a crayola.
Crayola pintada de madrugada a colores.
No sé nada de ti y no sé qué esperas,
Eres bella, indiscutiblemente bella.

sábado, 4 de octubre de 2008

Sus Clavículas de Marfil (pág. 54)


Debe haber un lugar mágico donde me permita albergarme entre tus brazos sin que te des cuenta.
Un recinto donde pueda reclamarte sin hacerte daño.
Un momento en el que pueda abrazarte sin pensar que soy otro.
Un beso que no tenga el sabor arrítmico del odio.
Un abrazo que no estorbe el corazón ni flagele el alma.

El problema es que el olvido no existe.

Aun no he inventado una fórmula para amarte sin odiarme.